Características claves que debe tener un buen administrador de fincas

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Beneficios de los administradores de fincas

Actualmente, existe una amplia gama de empresas de administradores de fincas Madrid, cada una con sus propias ventajas.

A esto se añade el hecho de que cada comunidad tiene propietarios diferentes y requisitos distintos para el buen funcionamiento de los edificios.

Por lo tanto, en este artículo nos gustaría profundizar en lo que creemos que tener buenos administradores de fincas en Alcalá de Henares para una buena gestión en una comunidad de vecinos.


Transparencia en las actuaciones y las cuentas

Si hay algo que importa, es la transparencia en la contabilidad. Esto significa asegurarse de que las cifras de la comunidad reflejan siempre no sólo los gastos e ingresos registrados, sino también el estado de la tesorería, los ingresos no pagados y los atrasos.

Como expertos en el sector, nos parece que la mejor manera de llevarlo es enviando las facturas con los atrasos del período por correo electrónico. Esto permite a los propietarios ver directamente los gastos ordinarios y extraordinarios incurridos durante el mes y ver los estados de la tesorería. Esto tiene un doble significado: significa que la comunidad supervisa la ejecución real de las cuentas, mientras que la propia administración está obligada a ejercer la moderación en la ejecución de todas las acciones por todos los medios posibles.


Relaciones estrechas con los propietarios o vecinos

Un buen administrador de fincas valora la relación con los vecinos y propietarios. Los propietarios no son números, son personas con problemas y situaciones a las que hay que hacer frente, y aquí es donde una buena gestión de la comunidad marca la diferencia.


Trato personalizado

Resolver problemas personales, investigar diferentes situaciones, tener en cuenta detalles que difieren de otros casos y comunicarse libremente para garantizar que el propietario sea atendido durante todo el proceso es lo que diferencia a los profesionales de este sector.

Cada comunidad tiene sus propios requisitos, y la mejor manera de encontrar soluciones eficaces a estos problemas es de manera presencial. Además, como ya hemos dicho, los propietarios no son números, son personas que viven en una comunidad y tienen necesidades individuales. Un buen administrador de fincas debe ser consciente de ello y asegurarse de que se cumple lo que se pide.


Progreso y desarrollo en la comunidad

Un buen administrador de fincas tratará de encontrar formas de hacer avanzar a la comunidad siempre que sea posible. Esto significa buscar posibles cambios para mejorar el edificio, realizar trabajos de mantenimiento a tiempo para evitar problemas, discutir posibles mejoras con las juntas de gestión para añadir valor a la comunidad y, a su vez, hacer que los propietarios sientan que viven en un buen lugar.

Todo ello respetando siempre las cuentas aprobadas por la comunidad y los procedimientos reglamentarios para aprobar posibles cambios.

Progreso y desarrollo en la comunidad


Respuesta inmediata

Los problemas surgen en momentos inesperados y requieren una respuesta rápida para volver a poner las cosas en marcha lo antes posible.

Por eso creemos que todos los administradores de fincas deben tener un número de contacto de emergencia y la capacidad de responder a situaciones imprevistas en un plazo razonable. Además, los propietarios hacen regularmente consultas y esperan recibir una respuesta con poca antelación para ponerse a trabajar, por lo que los administradores profesionales deben responder a estas consultas lo antes posible para evitar retrasos innecesarios.

En ocasiones, los proveedores retrasan la actuación, pero es responsabilidad de los administradores actuar con rapidez para que los tiempos de respuesta sean lo más cortos posible.


Mantener al día con las normativas vigentes

A medida que la sociedad evoluciona, las normativas evolucionan a diario, por lo que debes estar atento a cualquier cambio que pueda afectar a la vida de tu comunidad de propietarios.

Las actualizaciones de la Ley de Propiedad Horizontal, los reglamentos de seguridad y las ordenanzas municipales son algunos de los posibles cambios que los administradores de fincas deben conocer para adelantarse a los acontecimientos y responder con eficacia.


Cumplimiento de los requisitos

Hay que tener en cuenta que el administrador de fincas es el secretario de la comunidad y, como tal, tiene que asegurarse de que cumple con los requisitos y exigencias de la comunidad y de que cumple con la normativa vigente en cada momento.

Cumplir con los requerimientos realizados por el propietario del 25% correspondiente al elemento del 25%, requerimientos de accesibilidad, requerimientos de trabajos básicos de mantenimiento para la sostenibilidad del edificio y en general para asegurar que las necesidades del día a día de la comunidad sean satisfechas.


Revisión periódica de la situación financiera de la comunidad

Por ello, un buen administrador de fincas debe revisar periódicamente la situación financiera de la comunidad para detectar posibles necesidades, ajustar los nuevos presupuestos a la realidad existente y evitar la posibilidad de que se produzcan déficits, habituales en muchos edificios.

Con un vistazo, es posible ver si la comunidad cumple con el presupuesto aprobado o si necesita ser actualizado para ser fiel a la realidad. De este modo, los propietarios conocerán el verdadero coste anual de cada proveedor y servicio y, si es necesario, podrán decidir si es el momento de cambiar de compañía y conseguir una mejor oferta, o gastar el ahorro en otros artículos esenciales.

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